Medidas preventivas ante el paso de huracanes
en su localidad.
ANTES
Acuda a la unidad de protección
civil o a las autoridades locales para saber:
Si la zona en la que vive está sujeta a este riesgo.
Qué lugares servirán para albergues.
Por qué medios recibirá los mensajes de emergencia.
Cómo podrá integrarse a las brigadas de auxilio, si
quiere ayudar.
Y usted les informará cuántas personas viven en su
casa y si hay enfermos que no pueden ver, moverse o caminar.
Platique con sus familiares y amigos para organizar un plan de protección
civil, tomando en cuenta las siguientes medidas:
Si su casa es frágil (carrizo, palapa, adobe, paja o materiales
semejantes), tenga previsto un albergue (escuela, iglesia, palacio
o agencia municipal).
Realice las reparaciones necesarias en techos, ventanas y paredes
para evitar daños mayores.
Guarde fertilizantes e insecticidas en lugares a prueba de agua,
ya que en contacto con ella, la contaminan.
Procure un lugar para proteger a sus animales y equipo de trabajo.
Prevea el transporte en caso de tener familiares enfermos o de edad
avanzada.
Tenga a la mano los siguientes artículos para caso de emergencia:
Botiquín e instructivo de primeros auxilios (solicite orientación
en su Centro de Salud).
Radio y linterna(s) de baterías con los repuestos necesarios.
Agua hervida en envases con tapa.
Alimentos enlatados (atún, sardinas, frijoles, leche) y otros
que no requieran refrigeración.
Flotadores (como cámaras de llanta o salvavidas).
Sus documentos importantes (actas de nacimiento, matrimonio, cartillas,
papeles agrarios, etcétera) guardados en bolsas de plástico
y dentro de una mochila o morral que le deje libres brazos y manos.
Ante el aviso de un huracán y de acuerdo a su peligrosidad,
usted puede:
Quedarse en su casa si es segura o trasladarse al albergue ya previsto.
Pero si las autoridades recomiendan evacuar la casa donde vive,
no lo piense, ¡HAGALO !
Esta recomendación se basa en el conocimiento de la peligrosidad
del huracán.
Si decide quedarse en su casa:
Tenga a la mano los artículos de emergencia.
Mantenga su radio de pilas encendido para recibir información
e instrucciones de fuentes oficiales.
Cierre puertas y ventanas, protegiendo internamente los cristales
con cinta adhesiva colocada en forma de X, corra las cortinas, ya
que lo protegerán de cualquier astillamiento de cristales.
Guarde todos los objetos sueltos (macetas, botes de basura, herramientas,
etc.) que pueda lanzar el viento. Retire antenas de televisión,
rótulos u otros objetos colgantes.
Fije y amarre bien lo que el viento pueda lanzar.
Lleve al lugar previsto sus animales y equipo de trabajo.
Tenga a la mano ropa abrigadora o impermeable.
Cubra con bolsas de plástico aparatos u objetos que puedan
dañarse con el agua.
Limpie la azotea, desagües, canales y coladeras y barra la
calle limpiando bien las atarjeas.
Llene el tanque de gasolina de su vehículo y asegúrese
del buen estado de su batería.
Selle con mezcla la tapa de su pozo o aljibe para tener reserva
de agua no contaminada.
Si decide trasladarse al albergue ya previsto:
Una vez asegurada su casa, lleve con usted los artículos
indispensables.
DURANTE
Conserve la calma y tranquilice
a sus familiares. Una persona alterada puede cometer muchos errores.
Continúe escuchando su radio de pilas para obtener información
o instrucciones acerca del huracán.
Desconecte todos sus aparatos y el interruptor de energía
eléctrica.
Cierre las llaves de gas y agua.
Manténgase alejado de puertas y ventanas.
No prenda velas ni veladoras, use lámparas de pilas.
Atienda a los niños, ancianos y enfermos que estén
con usted.
Si el viento abre una puerta o ventana, no avance hacia ella en
forma frontal.
Vigile constantemente el nivel del agua cercana a su casa.
No salga hasta que las autoridades indiquen que terminó el
peligro. El ojo del huracán crea una calma que puede durar
hasta una hora y después vuelve la fuerza destructora con
vientos en sentido contrario.
DESPUES
Conserve la calma.
Siga las instrucciones emitidas por radio u otro medio.
Reporte inmediatamente los heridos a los servicios de emergencia.
Cuide que sus alimentos estén limpios, no coma nada crudo
ni de procedencia dudosa.
Beba el agua potable que almacenó o hierva la que va a tomar.
Use los zapatos más cerrados que tenga.
Limpie cuidadosamente cualquier derrame de medicinas, sustancias
tóxicas o inflamables.
Revise cuidadosamente su casa para cerciorarse de que no hay peligro.
Si su casa no sufrió daños, permanezca ahí.
Mantenga desconectados el gas, la luz y el agua hasta asegurarse
de que no hay fugas ni peligro de corto circuito.
Cerciórese de que sus aparatos eléctricos estén
secos antes de conectarlos.
No divulgue ni haga caso a rumores.
Use el teléfono sólo para emergencias.
Colabore con sus vecinos para reparar los daños.
En caso necesario solicite ayuda al grupo de auxilio o autoridades
más cercanas.
Si su vivienda está en la zona afectada, podrá regresar
a ella hasta que las autoridades lo indiquen.
Desaloje
el agua estancada para evitar plagas de mosquitos.
Si tiene que salir:
Manténgase alejado de las
áreas de desastre.
Evite tocar o pisar cables eléctricos.
Retírese de casas, árboles y postes en peligro de
caer.
Recuerde, más vale prevenir...
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